Breve historia del Ozono II – Primeras aplicaciones prácticas

Breve historia del Ozono II – Primeras aplicaciones prácticas

 

Cuando murió C.F. Schönbein en 1868, el OZONO ya había sido aceptado como un compuesto químico reconocido. Soret determinó su fórmula química en 1865. Pero esto sólo fue el principio. Quedaban todavía muchas incógnitas respecto de esta sustancia y sus inusuales propiedades químicas. Además, hacia finales del siglo XIX ya se empezaron a realizar aplicaciones prácticas con el OZONO. En este artículo descubriremos cuáles fueron estas primeras aplicaciones y quienes las llevaron cabo. Es un pequeño homenaje a aquellos que hace ya más de un siglo marcaron el camino para los profesionales como nosotros, dedicadas a la fabricación de Generadores de OZONO y el desarrollo de aplicaciones relacionados con la desinfección del agua y la higiene alimentaria.

MEJORAS EN LA GENERACIÓN DE OZONO

Las aplicaciones con el OZONO empezaron a ser cada vez más numerosas conforme se mejoraba la técnica de generación de OZONO. Generadores de Ozono cada vez más potentes y eficientes invitaban a tratamientos aplicados con interés económico. A nivel técnico, la combinación de la alta reactividad de este gas junto con que el producto de su descomposición era completamente inocuo, invitó a que se desarrollaran todo tipo de aplicaciones. 

ELIMINANDO EL OLOR EMPIREUMÁTICO DEL WHISKY Y HACIENDO VINAGRE

En 1872, M. Widemann, usó el OZONO para eliminar el “olor empireumático” del whisky. Este tipo de olor es el que se atribuye a las sustancias que han sido sometidas a fuego intenso. En este caso se debe al olor a madera tostada que da la maduración en barricas al whisky. También consiguió producir ácido acético sometiendo diversas muestras de bebidas alcohólicas a OZONO. No deja de ser una anécdota, pero probablemente sean el primer intento de la aplicación del OZONO en el la industria  alimentaria e intentar obtener un producto o una mejora derivado del uso del OZONO.

LOS ÓXIDOS DE NITRÓGENO

En 1897, Andréoli, resumió en una lectura los aspectos relacionados con la generación y aplicación del OZONO. Andréoli diseñó un generador de OZONO que era capaz de producir 30 gramos por cada caballo de vapor de potencia eléctrico consumido a la hora. Todo un avance en su momento. Durante esta lectura expuso sus experiencias relacionadas con la aplicación del OZONO. Aventuraba que en el futuro tendría numerosas aplicaciones industriales. Andréoli experimentó con la purificación del aire, el agua y el tratamiento de alimentos (mejora de melazas y aceites de pescado, blanqueamiento de siropes de azúcar…). También describió varios trabajos con bebidas como el café, la cerveza, el vino o el brandy. También notó que, en ocasiones, a la hora de generar OZONO, era preferible trabajar con oxígeno puro en lugar de aire. Esto es porque con el segundo gas se generan óxidos de nitrógeno que en ocasiones no eran deseados en ciertas aplicaciones ya que alteraban de manera negativa el resultado. 

 EL SINDICATO COMERCIAL DEL OZONO EN INGLATERRA

W. J. Engledue, en 1898, presentó un trabajo resumiendo los avances del Sindicato Comercial Del OZONO en Inglaterra. Este sindicato seguramente sea la primera asociación con la intención de la explotación y regulación comercial del OZONO. En este trabajo, habló sobre los aspectos económicos y diversas aplicaciones comerciales en las que el OZONO tendría cabida en el futuro. El trabajo hacía referencia a un generador de OZONO con una capacidad de producción de 175 gramos por cada caballo de vapor de potencia eléctrica consumido a la hora. Significativamente superior al rendimiento del equipo presentado por Andréoli un año antes. Esto nos da una idea de cuán rápido eran los avances en relación con la generación de OZONO. Respecto a las aplicaciones que detalló, hacía referencia a la desinfección de barricas de maduración de bebidas alcohólicas, purificación y blanqueamiento del aceite de linaza, etc.

EMPIEZA LA GUERRA DEL OZONO Y EL CLORO

La discusión en este trabajo defendía que el rendimiento económico al tratar ciertas sustancias con OZONO sólo era viable si se trataba de pequeños volúmenes que tuvieran un gran valor económico. Por ejemplo, se consideró que el tratamiento del agua potable (gran volumen y poco valor económico) con OZONO era demasiado poco rentable. Además, otros científicos como J. B. C. Kershaw, que había llegado a la misma conclusión respecto al rendimiento económico de la tecnología del OZONO, adelantaba que el uso del OZONO en la potabilización del agua podría generar sustancias no deseadas y qué por esto mismo, era preferible el uso del hipoclorito. Sin embargo, otro grupo de científicos ya habían demostrado para esta época, que el OZONO era una tecnología viable económicamente a la hora de potabilizar el agua y que, además, no producía productos derivados de la desinfección que fueran peligrosos para las personas. 

EL OZONO PARA LA DESINFECCIÓN DEL AGUA POTABLE

En 1881, el científico E. Chappuis, publicó un estudio titulado “acción del OZONO sobre los gérmenes del aire”. Esta parece ser la primera aplicación que habla directamente sobre la capacidad del OZONO a la hora de eliminar todo tipo de patógeno. Después de esto trabajo, le siguieron muchos estudios relacionados con la capacidad biocida del OZONO, especialmente relacionados con la desinfección del agua.

En 1891, Ohlmüler, informó que el OZONO en contacto con el agua, era muy eficaz a la hora de eliminar las bacterias del tifus, el ántrax y el cólera. Realizó varios estudios con diferentes muestras de agua y probó a añadir diferentes cantidades de materia orgánica durante los ensayos, comprobando que la eficacia del OZONO como desinfectante disminuía conforme aumentaba la concentración de materia orgánica en el agua. Dedujo que la materia orgánica “competía” con las bacterias por el consumo de OZONO.

Cuatro años mas tardes, van Ermergen, realizó una experiencia piloto de purificación de agua potable con OZONO, en las aguas del río Oude Rijn, en Holanda con resultados similares a los anteriores. Y en la ciudad de Lille, Calmette, en el año 1899, confirmó la eliminación completa de los patógenos presentes en el agua del río Emmerin, describiendo el uso del OZONO para esta aplicación como un completo triunfo.

  VENTAJAS DEL OZONO EN EL TRATAMIENTO DEL AGUA POTABLE

En la actualidad, muchas plantas de tratamiento de agua potable usan el OZONO como desinfectante principal. Al haber mejorado notablemente la técnica de la generación de OZONO, es más rentable realizar la desinfección primaria con OZONO que con hipoclorito u otras formas del cloro. Además, el OZONO genera menos compuestos derivados de la desinfección que el cloro, que ha demostrado no ser tan inocuo como se pensaba. Esto se debe sobre a que el cloro, en combinación con la materia orgánica, genera compuestos organoclorados tóxicos. En un futuro en el que cada vez hay más estrés hídrico y la calidad del agua en pantanos, durante el estiaje, puede generar problemas al combinarse con el cloro debido al aumento de la materia orgánica, ha impulsado en parte este cambio de tecnología. Además, el OZONO elimina todo tipo de sabores, olores y colores no deseados en el agua potable, mejorando notablemente sus propiedades organolépticas.

  OTRAS APLICACIONES EN LA ACTUALIDAD

El tratamiento de agua potable es una de las aplicaciones más importantes, pero muchas otras aplicaciones se realizan con OZONO actualmente. Tratamiento de aguas residuales. Mejora del agua de riego. Control de hongos en cultivos de todo tipo. Desinfección de productos alimentarios. Desinfección y desodorización de ambientes, y un largo etc.



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